—¿Me
amas, Jaejoong?— Antes de darse cuenta Yunho le estaba mirando completamente
expectante, juraba que jamás tuvo tanto miedo como ahora, miedo de que Yunho se
riera en su cara y se fuera por esa puerta para jamás volver a verlo.
—Y…
yo
—Repítelo,
por favor.— Jaejoong se sorprendió por lo dicho
—¿Qué?
—Repite
que me amas, Jaejoong, dilo y te juro que… te juro que no podrás deshacerte de
mí por más que quieras.
¿Acaso estaba escuchando bien? ¿Por qué
será que sus ojos se aguaron y su corazón bombeo más rápido de lo usual? Sus lágrimas estaban
cayendo y aún no había dicho nada.
—Te
amo, Yunho. No seré lo suficientemente fuerte si te alejas así que, por favor
quédate y no te separes nunca de mí.
Yunho
sonrió de lado y antes de poder sellar esa confesión con un dulce beso la puerta
es abierta dejando ver a la enfermera con el niño en brazos, porque si era un
niño.
—Bueno
aquí les dejo a su bebé, les daré privacidad cualquier cosa toquen ese timbre—
señalo a la diestra de la pared y le entregó el bebé a Jaejoong —Vendré en veinte
minutos para llevarlo y alimentarlo.— Sonrió y se despidió.
—Oh,
por dios… ¡Es tan, tan pequeño!— dijo mientras el bebé había tomado el dedo de Jaejoong
entre sus manitas y dio un bostezo que le hizo ver tan encantador —Ay, dios
mío… es perfecto, Yunho.
—Sí
que lo es— sonrió el mayor y por un momento no sintió que debía excluirse de
esa felicidad porque con esa confesión Jaejoong le había dado permiso a estar
presente en ese ajetreo de ser padres primerizos, si hace un año le
hubieran dicho que un chico loco le diría que sea el padre de sus hijos seguro
se hubiese reído en la cara de quien lo menciono, pero ahora recordaba ese día
como el más preciado y sería guardado para siempre en sus memorias, sin duda Jaejoong
lo hizo y lo hace feliz ,que sin darse cuenta termino amándolo como loco
enamorado, con esas dos personitas ahora sentía su corazón completamente
cálido.
—Dime...
¿Qué nombre le pondrás?
—No
lo sé, estuve pensando en Changmin ¿Qué dices? Lleva una parte de nosotros en él
—Estoy
de acuerdo… no sé cómo pude creer que si te dejaba sin decir que tanto te amo
sería sencillo pero ahora que lo pienso me siento tan ajeno a aquello, por
favor nunca me pidas que me valla, Jaejoong— Se acerca lentamente y posa sus
labios sobre los de Jaejoong, en un beso dulce tratando de transmitirle lo que
no pudo expresar en palabras y tratando de decirlo en esa simple acción.
—Y
yo no sé cómo pude pensar que… podría vivir sin ti, realmente no soy tan fuerte
como para aguantar una perdida como lo serías tú.— Sonrió y volvió a unir sus
labios con los de Yunho. —Creí que nunca podría enamorarme y mírame termine
flechado de un oso tonto.— volvió a sonreír con aun lágrimas en sus ojos.
—Yo
también te amo, los adoro a los dos— dejo un beso en la cabecita de su bebé, el
cual sonreía tranquilamente.
Años después.
—Por
favor, omma— decía el lindo niño —la mamá de Minho dijo que sí ¿Por qué tu no?
—¿Acaso
si Minho se tira de un puente también lo harías?
—N-no…—
Musitó dubitativo.
—Dime…
¿Qué tiene de especial Minho? ¿Acaso no puedes pasar más tiempo con tu madre?
—Omma,
te quiero mucho y tú lo sabes, pero… Minho es…
—Changminnie,
¿Minho te gusta?— pregunto mientras le miraba fijamente, aún que seguía siendo
una dulce mirada.
—¡Claro
que no, omma!— dijo mientras su rostro se teñía de rojo.
—Ya,
ya… está bien. Puedes ir, pero ten cuidado, los campamentos son peligrosos y
recuerda que estarás 2 meses lejos de tus papis.
—Pero
papá nunca está en casa… te extrañaré más a ti— hizo un puchero.
—Sí,
lo sé…— dijo un poco triste, porque era verdad, Yunho consiguió un gran trabajo
gracias a su padre, poco tiempo después planearon una sencilla boda y ahora los
tenemos aquí –casi- una típica familia. —Pero… ahora que has insistido te vas a
preparar la maleta, pensándolo bien necesitas aire fresco y alejarte de esas
máquinas que te absorben— le menciono
—Entiendo—
El chico corrió contento hasta su espaciosa habitación para preparar sus cosas,
una vez listas le pidió a su madre que le llevará con Minho, su mejor amigo
desde jardín de infantes, para dormir ahí y al día siguiente ir a acampar.
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—Dios…
crecen tan rápido— Menciono dando una pequeña sonrisa al aire mientras conducía
de regreso hasta su casa. —¿Una llamada perdida?— Se preguntó al sacar su móvil
de su bolsillo —Rayos…— se quejó mientras tomaba el manos libres —Heechul…
hyung ¿Qué sucede?— preguntó
—Nada malo cariño, te llamaba porque
estoy preocupado ¿Estás bien? ¿Changmin lo está?
—Sí
hyung, estamos bien, Changmin está en la casa de Minho…
—Entiendo, Jaejoong… por favor, por el
amor que le tienes a Yunho y a Changmin, ten cuidado ¿sí? En las noticias
advirtieron que hay un loco asaltante, no vaya a dar la mala suerte que te
ocurra algo.— dice muy preocupado.
—Tranquilo,
hyung… estoy bien, estoy saliendo del auto para ingresar a mi casa.
—Bien, cualquier cosas me llamas ¿sí?
—Si
hyung, usted tranquilo que yo…
—¿Jaejoong estás bien? ¿Qué pasó? ¡No me
asustes!—
—Tranquilo
hyung, estoy bien solo que… ¡Auch! Me eh tropezado y caído de jeta.
—Por dios, casi me da un maldito infarto
y tú de romántico con el suelo.
—Sí,
si… yo también le amo— dice divertido —Nos vemos en otra ocasión, el perro de
mi vecino Kris está comiendo mis plantas—
—Bien, adiós… te cuidas mucho— Agregó
dando por finalizada la llamada.
—¡Ey,
tú maldito perro fuera de aquí!— Grito mientras espantaba al cachorro quien ni
lento ni perezoso le gruño —Kya… buen, buen perrito— dijo mientras retrocedía
chocando con algo o alguien. —¡AH!
—Oh,
lamento asustarle— Jaejoong volteo encontrándose con Kris sosteniendo una
correa —No sé qué le sucede a mi ZhuHang— dice refiriéndose al cachorro. —Está
algo caprichoso, lo lamento— menciona mientras tomaba a su perro y se marchaba
haciendo un ademan de saludo.
Jaejoong
chasqueo su lengua y procedió a acomodar sus macetas, entro a su casa y camino
hasta su cuarto para irse a tomar una ducha. Algo cayó y él se asustó.
—Mierda…
¿el asaltante está en mi casa?— Murmura mientras toma lo primero que encuentra
a sus manos, un libro de física cuántica. Camina sigilosamente hasta dónde
provino ese sonido, en el cuarto de aseo. Suspira lentamente mientras suda en
frío. Abre la puerta con sumo cuidado y antes de darse cuenta lanza el libro
por los aires.
—¡AH!—
Escucha el grito del atacante, abre sus ojos (ya que del susto lo había cerrado)
y lo ve en el suelo. —Mierda…— murmura este volteándose —¿Se puede saber qué
hice ahora?
—¿¡YUN!?—
Grita mientras corre hacía el fijándose que no tuviera ningún lastimado. —En
verdad lo lamento tanto— hace una venía.
—Sí,
soy yo— dice irónico mientras se sobaba la frente.
—Lo
lamento, es que… Heenim me llamo y me dijo que… que había un asaltante y ¡No soy
tan valiente como aparento!— dice mientras jugaba con sus manos algo
avergonzado.
—Entiendo,
está bien… a todo esto ¿Y Changmin?— dijo sentándose en el escusado señalándole
a Jaejoong que le pusiera una bendita donde le pego el libro volador.
—Ah,
lo acabo de llevar a la casa de Minho quería ir a un campamento.
—Era
hora que se dignara a salir como un niño normal.
—Yun,
es nuestro hijo… no es normal— dijo riendo un poco mientras terminaba de
ponerle la bandita en la frente de Yunho.
—Mmm…
lo sé, no somos normales— Abrazo a Jaejoong por la cintura, estando aun sentado
y el otro parado, apoyando su cabeza en el estómago del menor. —El trabajo me
deja como un zombie.— Se paró y le dio un beso en los labios —Cariño, ya
llegue.
—Bienvenido
a casa— sonrió y volvió a besar los labios de Yunho, le abrazó por el cuello y
siguieron sumidos en ese beso inocente que pronto se convirtió en uno completamente
lujurioso y ardiente.
—Mmm…
supongo que debería tomarme una vacaciones— llevo sus manos al trasero del
menor mientras acariciaba la zona y empezaba a besar el cuello del menor.
—Ah…
Mghh Yun— Jaejoong gimió al sentir como el miembro de Yunho se rozaba con el
suyo por encima del pantalón.
FIN.