~♥~

~♥~
Mostrando las entradas con la etiqueta Chan. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Chan. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de abril de 2014

Mrs. Loser



Autora: AquaDreams
Género: AU, Romántico
Advertencia: Lemon, Chan
Adaptación: JadeJung
Resumen:

Jaejoong pierde un juego con Yunho.

¿Cómo festejará su victoria, Yunho?

*******************************

—Jaejoong-ah ¿Qué haces?— Preguntó el pelinegro viendo a su novio rebuscar entre sus cosas, parecía tan sumido en ello que ni si quiera respondió las primeras dos preguntas de su novio. —Bebé…— Yunho se acercó a Jaejoong abrazándolo por detrás hundiendo su boca en la unión del cuello y el hombro de su pareja —Aunque intentes buscar tu salvación, no podrás, cariño, te gane y como todo perdedor hazlo con dignidad, bebé, vamos… debes de hacer lo que diga al pie de la letra.

—Hyung-nim ¿en serio debo hacerlo?— hizo un puchero que en otras ocasiones hubieran funcionado con el pelinegro a lo que esta vez no funciono y simplemente lo ignoro.

—Sí, ahora sígueme— le tomo de la mano y lo guío hasta la habitación dónde le entregó una prenda. —Ponte esto, mi amor, iremos a pasear.

—Yunho… no me pondré esto— Frunció el ceño y se cruzó de brazos al ver aquella prenda que para su gusto era demasiado llamativa y provocativa, se notaba que su hyung había elegido el conjunto.

—Si lo harás o… ¿sabes qué?— le susurró en el oído —Es esto o… un vídeo y sabes de qué tipo ¿verdad?— cuando termino de murmurarle cerca del oído le mordió la oreja.

—Pe-pero… estarán todos y…

—No exageres, bebé, solo estará mi hermano Min, mi primo Yoochun y su mejor amigo Junsu, además aparte de ellos tres nadie nos conoce. Así que ve a cambiarte si no quieres empezar a rodar una película para adultos en este instante.

—Bien…— el más joven tomo el conjunto y se dirigió al baño para cambiarse. La ropa constaba de una remera sin mangas que dejaba descubierto sus hombros  y relucía sus remarcadas clavículas, esa remerita era color negra, arruchada en la parte del pecho simulando seno, con flores color vino tinto y por encima traía una tela negra semi transparente con bordado en el mismo tono vino por los bordes, en la parte de abajo, traía un falda pegada al cuerpo, nada larga dejando a la vista sus largas y suaves piernas, color champagne, en los pies llevaba unas sandalias sin taco color negro con bordeados bordo similar al tono de la remera pero más claro, como su cabello era largo era atado con una coleta.

—Oh, bebé… recuerda ponerte maquillaje, queremos que sea perfecto— canturreo Yunho detrás de la puerta. —Oh y también usa lo que está en la cajita rosada, mi vida.

—Bien…— habló el menor resignado a la situación. Tomo un bálsamo labial color rosado y se pintó los labios, se delineo finamente los ojos y tomo esa cajita rosada. Se sorprendió al ver un pequeño vibrador ahí, sin su control. Trago en seco y fue introduciendo lentamente ese juguetito en su ano, cerciorando de que no se saliera.

—Uhm…— suspiró Yunho —Te vez precioso… a qué digo, te vez preciosa— le guiño el ojo y deposito un beso en la comisura de sus labios. —no quiero arruinar tu brillo labial, mi amor. ¿Nos vamos?

—Si no hay de otra…— suspiro Jaejoong aun incómodo por la situación.

—Aww, no pongas esa cara larga, bebé...— le susurró cerca del oído causándole un escalofrío —cuando volvamos te recompensaré muy bien, sé que te gustará— Bajo su mano lentamente del hombro, donde estaba anteriormente, siguiendo el camino hasta una de las nalgas de su novio acariciándolo, produciendo un gemido por parte de Jaejoong —Pero… si quieres podemos faltar a la fiesta y jugar a ser nenes malos ¿no quieres?

—Hyung… entonces me habré cambiado en vano— susurró

—Bien, entonces prosigamos con el plan inicial.

*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*

[En la fiesta]

Una vez llegaron a la fiesta, que era en la casa de Junsu, un buen amigo suyo y de su primo y hermano al igual que de Jaejoong, entraron al hogar del mayor de ellos.

—Hyung… hay mucha gente— dijo Jaejoong incómodo.

—Tranquilo, no te mirarán, la mayoría son gays y tú… eres una niña, ahora claro…— río Yunho.

—Es incómoda esta falda, Hyung-nim…— se quejó —se sube…

—¿Acaso tienes miedo de que se te vea el juguetito?

—Nee hyung, no quiero que se caiga— hizo un mohín.

—¡Hey, Yunho!— Escucharon un grito, ambos voltearon, pero como Jaejoong reconoció a esas tres figuras volvió a quedar de espaldas. —Oh, no nos dijiste que habías terminado con Jaejoong— comentó Changmin.

—¿Me lo regalas entonces?— Dijo sonriente Yoochun mientras que Yunho lo miraba fulminantemente, solo opto por apagar esa candente sonrisa, según él.

—Lo lamento chicos, pero Jaejoong sigue siendo mío— Tomo al más joven de la cintura apegándolo a él, llevando una mano al redondo trasero del más joven. —Salúdalos, mi amor.

—¿¡Jaejoong!?— Dijeron los otros tres al unísono al ver las pintas que traía.

—Oh, ho-hola hyu-hyungs— saludo tímidamente mientras escondía un poco su rostro en el pecho de Yunho.

—Ommo Jae… ¿Qué haces vestido así?— Preguntó Junsu sorprendido por la singular vestimenta de su amigo.

—Perdí un juego con Yunho Hyung… y veme aquí— Sonrió desganado.

—Oh, te vez bien, de todas formas— sonrió Changmin dándole ánimos a su cuñadito.

—¿Tu lo crees, hyung?— dijo Jaejoong mientras le veía expectante, a muchos le recordaba al gato de Shrek.

—Si— volvió a sonreír.

—Oye bebé, tráenos bebidas, porfa ¿sí?— pregunto Yunho. Jaejoong asintió levemente y camino hasta la barra de bebidas. Yunho y los chicos se fueron a sentar a un lugar apartado.

—Y… ¿Por qué esa ropa, Yunho?

—Pues, le queda fenomenal.

—Sí, eso creo… todo el mundo lo cree, Yunnie.

—¿EH? ¿¡Acaso todo el mundo está viendo a Jaejoong!?

—Por si no lo notaste… aún que la mayoría de aquí pateen del lado de las vergas, hay que admitir que Jaejoong se ve violable con esa ropa— admitió Changmin quien de inmediato se ganó un zape de su hermano menor.

—Te vuelvo a escuchar diciendo eso y te castro, mal educado— escupió con ira.

—Mianhe— se a sinceró Changmin.

[En la barra de bebidas]

—Oye preciosa ¿no vienes con nosotros a divertirte un rato?— Pregunto un chico alto y de piel canela.

—No, gracias y no me digas preciosa— susurró —en ese caso deberías llamarme precioso ¿no crees?

—Oh que bien, eres un niño… sabes, me viene bien lo que sea… y se me haz antojado mucho.

—Lo siento, pero tengo novio

—¿Novio? Perdón, pero no lo veo por aquí— El muchacho lo tomo de la mano pegándolo a su cuerpo. El menor se sentía sensible pues aquel juguetito estaba vibrando en su interior desde que Yunho lo encendió en el auto.

—Ah...— gimió despacito

—Oh mira, Jin… es muy sensible el niño— habló un peli rosado riendo.

—Dale, vamos a jugar. Te vez tan débil, no podrás escapar aunque quieras.

—Bueno… juguemos un poquito, mi amor…— sonrió Jaejoong mientras llevaba su mano al hombro de ese tal Jin. El muchacho sonrió de lado, y no lo vio venir tampoco se lo esperaba, pero el rubio había apretado una zona entre su hombro y cuello que lo hizo desvanecer al suelo. —Que poco resistente es tu amigo, cariño— murmuro Jaejoong —Si eso es todo, me despido— sonrió y tomo la bandeja con cinco bebidas diferentes, pues él sabía los gustos de sus Hyungs.

Cuando llegó se iba a sentar, pero Yunho lo tomo de la cintura sentándolo en sus piernas haciendo que aquel juguetito se enterrara más en su interior.

Jaejoong reprimió un gemido mordiendo su labio inferior y arrugando parte de su remera. Los chicos notaban que el menor estaba tenso, pero no sabían por qué razón. Yunho metió su mano en el bolsillo de su campera y movió el botón al número tres sintiendo como Jaejoong se tensaba aún más removiéndose encima de sus piernas, escondiendo su rostro en el cuello de Yunho y jadeando ahí logrando que Yunho llevara el control al número cuatro.

Luego de un rato de hablar la cerveza le cobro factura a Yunho, dejo a Jaejoong en el asiento del sofá para ir al baño. Jaejoong aún tenía sus manos pegadas a la ropa y seguía mordiendo su labio inferior, su cabeza estaba agachada, sus ojos cerrados fuertemente y sus mejillas tenía un sonrojo fuerte.

—Oye, Jaejoong… ¿Estás bien?— Preguntó Changmin.

—Oh... S-si… Ngh~— intento reprimir ese gemido, pero le fue imposible, rogo porque ninguno le hay escuchado, le avergonzaba mucho. —Ya vuelvo…— susurró y, como pudo, se paró, tratando de controlar el temblor de sus piernas. Camino al baño dónde se encontró con Yunho lavándose las manos. —Hyung-nim— susurró Jaejoong mientras tapaba su erección con las manos —no cr-creo agu-aguantar ahh… hasta casa, por favor…

—Oh, bebé… estuve esperando esto toda la noche— Le guiña el ojo mientras se relame los labios —¿Nadie te vio entrar?— Jaejoong negó. Yunho se acercó a la puerta del baño y le puso llave. —Ahora sí, cariño, de esta no podrás caminar.

Yunho lo toma de la cintura estampándolo sin cuidado alguno contra la pared del baño, comiéndose esos labios de fresa que tanto le volvían loco. Sin duda, Jaejoong le provocaba mucho. Serpenteó sus manos por la cintura del menor hasta las piernas logrando que el rubio encajara sus piernitas alrededor de su cadera, hundiendo aún más el dildo en el interior del menor, sin poder reprimir ningún gemido se mordió el labio inferior al sentir las succiones que Yunho ya repartía por todo su cuello y clavículas.

—Ah… hyung— Gime mientras aprieta con fuerza los hombros de Yunho. El mayor le quita la blusa a Jaejoong dejando a la vista sus erectos y rosáceos pezones, los roza con la yema de sus dedos, recibiendo un gran gemido por parte del contrario. Yunho lleva al menor sentándolo en la mesada del baño, sin importar tirar los productos de aseo. Baja su cabeza hasta el pecho de Jaejoong y sin pensarlo dos veces empieza a lamer uno de los pezones, rodeándolo con su lengua y de vez en cuando mordiéndolo, sin duda le encantaba oír los escandalosos gemidos de Jaejoong, era tan sensible y sus pulmones si tenían fuerza. — Ah, si… ah, más…

—¿Te gusta, Joongie? ¿Te gusta cómo te chupo?— Sonríe lascivamente.

—Sí, h-hyung… agh… me gusta… ahh, todo…. Mmm lo que tu hagas ahh— Dijo sincero mientras apretaba la cabeza de Yunho contra su pecho, en busca de más vibraciones, que cuando había hablado no se había quitado su pezón de la boca, haciéndole perder la cabeza en todo sentido.

Yunho bajo su mano por la falda de Jaejoong mientras la subía hasta su cintura, y veía que el miembro de Jaejoong se erguía orgulloso por encima del elástico de su ropa interior, tan húmeda y caliente. Llevó su diestra a la hombría de Jaejoong mientras la masajea sin pudor alguno y se dedica a  jugar aún más con el glande, oprimiendo el orificio de su miembro. Jaejoong jadeaba y movía su cabeza en forma nerviosa, de un lado hacía el otro, de manera sincronizada.

Yunho llevó su boca al miembro del contrario y comenzó a lamerlo desde los testículos hasta la punta, remarcando el glande y volviendo a bajar, sin dejar lugar sin recorrer, llenándolo de saliva y mordiendo de vez en cuando. No quería que el menor se viniera rápidamente, por lo que subió haciendo un recorrido desde la pelvis hasta la boca del menor dejando un furtivo beso en esos labios que le volvían loco.

—Ven, cariño, pruébame— Dice Yunho mientras sacaba su miembro por la abertura del cierre de su pantalón de jean. Movió su miembro en el aire mientras le regalaba una sensual sonrisa a Jaejoong. El otro se hincó en el suelo, a la altura de que su boca estuviera a la medida del sexo contrario. Comenzó a lamer la punta mientras jugaba con los testículos con su mano, su lengua jugaba con el glande de forma rápida y le daba una sonrisa juguetona. Se metió todo el pene en su boca mientras lo lamía completamente, recorría las venas que sobresalían y mordía la cabeza. Lo sacó de su boca y bajo a los testículos del otro, y los lamió de igual forma, recibiendo jadeos y gruñidos por parte del otro. —Oh, si… que bien lo haces, cariño. ¿Sabes que otro agujero quiero probar?— Jaejoong negó inocentemente mientras el otro lo tomo de los brazos, parándolo y volteándolo contra el lavamanos. —Este, mi amor— Le dio una nalgada provocando que su piel sensible, y muy blanca, tuviera una marca rosada.

Llevó su dedo y empezó a tocar el ano de Jaejoong superficialmente, introduciendo solo la puntita y volviéndolos a sacar, por encima y por dentro, haciendo que el menor jadeara y sus nudillos se hicieran blancos del placer.

—Ah…

—Es tan apretado acá abajo, Jaejoong— Sonrió de lado y tomo el hilo que salía del interior de Jaejoong, quien gimió al ya no sentir nada dentro suyo, Yunho lo había sacado bruscamente, el vibrador cayó al suelo haciéndose añicos, poco importaba, de todas formas tenían más en la casa.

—Ah, hyung…

—Vamos, Jae, ábrete para mi cariño.— Manosea las nalgas del otro y le besa la espalda.

Jaejoong lleva sus manos hacía atrás y las baja a la altura de su culo, lleva sus manos a sus nalgas y las abre, dejando a la vista su húmeda y jugosa entrada, pidiendo a por más, y a Yunho le encantaba, solo una palabra se le atravesó por la mente al ver el ano de Jaejoong palpitar: Goloso. Si, su menor era un goloso y de los mejores.

Tomo su miembro y lo rosó por fuera, jugando con la paciencia del otro, y cuando este estaba más relajado ahí fue cuando se metió con rapidez, el pene de Jaejoong rozaba contra la tela de su falda y se oprimía contra el mármol donde estaba encimado.

—Ah, si… Yunho mmm— Sus manos se sostenían del espejo mientras el vaho salía de sus labios acolchonados y formaban una nube en el espejo.

—Ah, tan estrecho.

Yunho empezó sus embates y se dedicó a besar la espalda y hombros del menor, deteniéndose en su nuca y cuello. Llevó sus manos a la cintura de Jaejoong y empezó un mete-saca muy bestial, pero que a él y al menor les encantaba de sobremanera. Jaejoong soltaba fuertes gemidos, sin importarle que si alguien pasará les escuchará, porque a él le gustaba que otros se enteraran que tan bueno era Yunho en el sexo, y solo era de él. Eso le hacía sonreír son suficiencia y volver a disfrutar del acto sexual que su novio le brindaba.

—Ah, si… más, más… Yunho… ahhh— Su cabeza estaba pegada al hombro del contrario, gimiéndole en el oído. Yunho no era quien para negarle aquello, pero jugaría un poco con él.

Sus penetraciones se ralentizaron y Jaejoong lloriqueo.

—Yunho… porfa-favor…

—¿Qué Joongie?— Empezó a besar el cuello de este, quedándose quieto. —¿No te gusta lento y duro?

—Hyung…

No se movía, y eso a Jaejoong le frustraba, su cadera empezó a moverse por sí sola, auto penetrándose, llevó sus manos al trasero de Yunho y siguió moviéndose con todo el placer de le daba que el miembro del otro rozara sus paredes internas.

—Ah, qué goloso, mi vida…

—S-si… ahh Yunho…

—Di mi nombre, mi amor, dilo— Yunho sostuvo de los brazos a Jaejoong siguiendo entrando y saliendo de su interior. Sacando su miembro hasta su punta y volviéndolo a meter hasta tocar la próstata del menor, tocar ese punto dulce no solo era placer para el menor, eso provocaba que el menor se pusiera más estrecho y pequeñas vibraciones recorrieran todo su pasaje rectal, haciéndole que su miembro recibiera todas esas señales, sintiendo explotar sin hacerlo realmente.

—Yunho… ahh, más… por favor— apoya su pecho en la mesada y siente el frio chocar con sus pezones.

—Si lo pides así.— Susurra —Date la vuelva, mi amor, quiero ver tu rostro al metértela.

Jaejoong sonrojado se voltea, sentándose en la horilla del lavamanos. Yunho le besa y vuelve a introducirse en el menor, quien suelta un alarido de placer y lleva sus manos a la blanquecina espalda del contrario.  

—Ah, si… mmm

Yunho se cierne más sobre Jaejoong y el menor lo abraza mientras comienza a embestirlo más fuerte. Tan rápido que sentía como su piel rozaba contra el culo de Jaejoong, pues el pantalón de Yunho ya estaba un poco debajo de su trasero, permitiéndole sentirse piel a piel, como disfrutaban. Sin duda tenían un poco de tensión sexual entre ellos, que todo lo que se contenían a la hora de hacer el amor o por puro placer sexual se lo desquitaban ahí, haciéndolo como bestias.

La piel de Yunho chocaba con la de Jaejoong, y escuchando el sonido húmedo del ano de Jaejoong al recibir el pene del otro le volvía loco, el culo de Jaejoong, y parte de sus piernas, ya estaban rosadas por el impacto entre pieles, pero él no se quejaba, después de todo cualquier cosa que Yunho hiciera a él le encantaba.

—Ah, si…. Mmm ¡Más!— Jaejoong hincaba sus uñas en la piel de la espalda de Yunho haciéndole marcas que pronto arderían. Yunho se dedicaba a morderle el cuello y succionarlo, provocando que luego sangre se acumulara ahí y se volviera morada, pero de todas formas le encantaba marcar y ser marcado, ambos pensaran de esa forma.

—¿Te gusta, Joongie?— Jadea casi sin aliento en el oído del contrario.

—S-si… ahh…— Curvea su espalda, ayudándole a Yunho a entrar más dentro, hace círculos con su cadera sintiendo más contacto con el largo miembro del otro, el cual se rozaba sin pudor contra su próstata en cada penetración. —Ahh… hyung… n-no creo aguantar más— Advierte mientras cierra los ojos fuertemente, sintiendo los pequeños espasmos y ondas que recorren su cuerpo, como pequeñas descargas eléctricas, provocándole oprimir sus dedos y rasguñarle aún más la espalda del contrario. Yunho sonríe al vaciarse dentro de Jaejoong, ambos eyaculan al mismo tiempo.

Entre jadeos y sonrisas picaras empiezan a besarse, luego esos besos desencadenadores de muchas emociones se vuelven tímidos besos de adolescentes.

—Ah…— Gime el menor al sentir que Yunho se retiraba de su interior. Le encantaba la sensación de tenerlo dentro, pero debía entender que no podía ser así siempre. El pecho de Jaejoong subía y bajaba, sus piernas aún seguían arriba de la mesada, su espalda pegada al vidrió del espejo y su cabello pegado a su frente, sus pulmones dolían, pero el sentimiento de estar en las nubes permanecía en él, aun sentía el miembro de Yunho dentro suyo, moviéndose sin desenfreno alguno, sin duda le encantaba la sensación de frescura que tenía luego de hacerlo con Yunho

—Mm, si cariño, estuviste genial— Ríe Yunho mientras le besa la frente y le ayuda a acomodarse la ropa, luego de secarlo un poco, ya que sus cuerpos si había soltado muchos fluidos.

Poco tiempo después, Jaejoong acomoda su cabello y maquillaje, y sus labios con un poco de bálsamo ya que se encontraban un poco rojos. Se sonríen de manera cómplice al momento de salir del cuarto de baño. Para suerte suya, el baño estaba en la segunda planta, por lo que nadie les ve que ambos estuvieron ahí, juntos. Sino sería una gran vergüenza, que le cachen con las manos en la masa.

Bajaron las escaleras y bailaron unos minutos. Parece que habría otro round más en la casa ya que Yunho no podía controlarse el ver como Jaejoong se movía de esa forma tan sensual, sus caderas iban al ritmo de la canción sin verse exagerado y mucho menos vulgar. Digno de alguien como Jaejoong.

Luego de bailar fueron con los otros que hablaban de diversas cosas.

—¿Qué pasa?— Pregunta Yunho mientras empuja a Jaejoong otra vez contra sus piernas, abrazándole por la cintura.

—Oh, nada. ¿Dónde han estado?

—Estábamos bailando ¿verdad Jae?— Yunho sonríe y apoya su mentón en el hombro del menor.

—E-eh, Sip…

—Ya veo. Estábamos pensando en ir al río Han ¿quieren acompañarnos?

—Lo sentimos, pero creo que esta noche no haremos nada, estamos exhaustos— Responde Yunho. —Quizás otro día

—Perfecto.

—Hyung ¿vamos a casa?— Jaejoong pregunta simulando inocencia a lo que Yunho le roba un beso candente, Joongie sonríe y le guiña el ojo.

—Pues vámonos, bebé.

Y así se despiden de sus amigos.

—¿Enserio estuvieron bailando?

—Creo que hicieron de todo menos bailar, y si lo hicieron creo que fue escaso.

Rieron.

FIN.